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24 de Febrero, 2008

Por el Maestro Aivanhov
"Con nuestro espíritu, nuestro Yo superior, nos hallamos cerca de Dios, en Dios, y es a través de él que podemos domar a nuestro yo inferior. Arriba, ya somos libres y en la luz, pero es necesario que también lo seamos aquí abajo. Lo que deben ser estas relaciones entre lo de arriba y lo de abajo, entre el espíritu y la materia, ha sido representado por el símbolo de la serpiente que come su cola. La cabeza de la serpiente representa nuestro Yo superior, y su cola nuestro yo inferior. Mediante este símbolo los Iniciados querían decir: «Estáis en Dios, en la luz, y al mismo tiempo estáis fuera de Él en la oscuridad.» Pero la cabeza y la cola pertenecen a la misma criatura, la serpiente; no están por lo tanto separadas. Y puesto que la serpiente se come su cola, esto significa que nuestro espíritu, nuestra naturaleza superior efectúa un trabajo sobre nuestra materia, nuestra naturaleza inferior: busca hacer mella sobre nuestra materia con el fin de que en nosotros ya no haya más oposición entre las dos." Omraam Mikhael Aivanhov
2) Pensamiento seleccionado: miércoles 15 de febrero de 2006
"Cuando Jesús decía: «Sólo podréis llegar hasta el Padre a través mío», se estaba identificando con el principio cósmico de Cristo, Hijo de Dios, emanación del Padre, que existe en cada ser como una chispa escondida: en su alma superior. eso significa que el hombre realmente sólo puede entrar en relación con Dios a través de su alma superior. A través de su alma superior el hombre se une con el Cristo, y a través de él, con Dios mismo. Sólo nuestra alma superior, que es de una quintaesencia divina pura, puede ir al encuentro de Dios. Este encuentro se prepara con la meditación, la contemplación y la identificación: todos estos ejercicios nos arrancan de las densidades terrestres para proyectarnos hasta nuestro verdadero Yo que se confunde con la Divinidad." Omraam Mikhael Aivanhov
3) Pensamiento seleccionado: viernes 8 de julio de 2005
"El ser humano, por su alma y su espíritu es de esencia divina y se manifiesta como tal en lo alto, en los mundos superiores. Pero también debe dar a su alma y a su espíritu la posibilidad de conocerse y de manifestarse abajo, a través de la materia del cuerpo físico. Es esta coexistencia, en un mismo individuo, del espíritu y de la materia, y las relaciones que mantienen recíprocamente, lo que hace de la existencia humana algo tan complejo y misterioso, simbolizado por la imagen de la serpiente que muerde su cola. La cabeza representa el Yo de arriba, el espíritu; y la cola, el yo de abajo, la materia. La cabeza come la cola, lo que significa que el espíritu trabaja sobre la materia para poder manifestarse a través de ella. El espíritu que está arriba, omnisciente y todopoderoso, debe poder mirarse abajo a través de la materia como en un espejo. Este es el objeto de la Iniciación: que la materia sea capaz de reenviar al espíritu su propia imagen." Omraam Mikhael Aivanhov
4) Pensamiento seleccionado: viernes 5 de mayo de 2000
"Varias veces por día, acostumbraos, en dondequiera que estéis, a deteneros durante unos instantes para recogeros y volver a tomar contacto, de esta manera, con vuestro verdadero Yo. Tanto si os encontráis en vuestra casa, como en el trabajo, o en la calle, pensad en hacer este ejercicio. Diréis: «¿Cómo? ¿En la calle? ¿Meditar en la calle?» Podéis muy bien deteneros unos segundos delante del escaparate de una tienda, y allí, sin que debáis estar necesariamente concentrados, tensos, centrados en algo, cerráis los ojos sin pensar en nada. En ese momento, el alma y el espíritu ajustan las corrientes, y os sentís serenados, reforzados. Ejercitaos y comprenderéis cuánto puede ayudaros esta práctica, aparentemente insignificante." Omraam Mikhael Aivanhov
5) Pensamiento seleccionado: viernes 30 de agosto de 2002
"La Iniciación tiene por fin arrancar al ser humano del círculo limitado de su yo inferior para proyectarlo hacia el círculo ilimitado de la conciencia cósmica. Esta conciencia ya vive dentro de él, pero todavía no tiene una conciencia clara. Sí, comprended que existen dos polos: vosotros mismos, aquí, la conciencia que tenéis de vosotros mismos, es decir vuestro yo inferior, y después, vuestro Yo superior, vuestro Yo sublime que también vive en vosotros, que trabaja y se manifiesta, pero del que no tenéis plenamente conciencia. Este Ser sublime quiere conocerse a través de la materia densa que sois; se conoce ya arriba, es verdad, pero quiere conocerse también abajo. Gracias al esfuerzo que hacéis para representar esta aproximación de vuestro Yo superior, se producirá un día tal iluminación que vuestra conciencia no tendrá ningún límite; estaréis en la luz y os sentiréis, finalmente, uno con este Yo divino." Omraam Mikhael Aivanhov
6) Pensamiento seleccionado: jueves 14 de diciembre de 2006
"«Yo, soy Él», esta fórmula que repiten los yoguis hindúes, ¿cómo lograr que sea una realidad?... He aquí un ejercicio que podéis hacer. Imaginad que salís de vuestro cuerpo para elevaros hacia el Cielo... Cuando estáis subiendo, os expandís por el espacio infinito, os fundís con el Alma universal. Incluso aunque parezca entonces que desaparecéis y que no tenéis conciencia de vosotros, eso no debe preocuparos, porque al mismo tiempo que os disolvéis en el espacio, el espíritu divino desciende sobre vosotros. Se instala en vosotros para trabajar, y es él quien habla, es él quien actúa, es él quien se manifiesta a través vuestro. Diréis: «¿Pero qué me ocurrirá si ya no soy yo?» En realidad, continuaréis siendo vosotros: no perderéis vuestra identidad, sólo que habréis encontrado a vuestro Yo verdadero." Omraam Mikhael Aivanhov
7) Pensamiento seleccionado: 20 de junio de 2004
"Aquél que en su vida interior se esfuerza en conceder el primer lugar a la actividad del Yo superior, ya está participando en el trabajo cósmico del Cristo, de Dios mismo. Sí, esta actividad que se despliega en otra esfera, y lo más a menudo, incluso sin saberlo, es algo misterioso. Cuando estáis absorbidos en vuestros quehaceres diarios, no sabéis lo que hace el espíritu en vuestro interior. Un día, quizás, cuando vuestro cerebro sea lo suficientemente desarrollado, seréis conscientes de este trabajo que realiza vuestro espíritu en todas las regiones del universo. De momento, lo esencial es que restablezcáis la unión con él. ¿Cómo? Primeramente, durante las meditaciones, apaciguando a los habitantes de vuestro ser interior, poniéndolos al servicio del amor y de la luz. Poco a poco, este trabajo se realizará naturalmente sin que incluso penséis en él, y de este modo os uniréis a vuestro Yo superior que es una quintaesencia de Dios mismo." Omraam Mikhael Aivanhov
8) Pensamiento seleccionado: miércoles 5 de Octubre de 2005
"La fe se halla grabada profundamente en nosotros, fue Dios mismo quien la grabó con su presencia queriendo que estemos eternamente unidos a Él; simplemente es necesario liberarla para que se manifieste. Cuando un Maestro, un Iniciado, nos dice: «No cortéis la unión con Dios», sólo es una manera de expresarse. En realidad, no podemos cortar la unión que nos une al Creador, porque somos de la misma naturaleza que Él. Lo que puede ser cortado, es algo en nuestra conciencia que se encuentra, en un momento dado, limitada u oscurecida. Pero nuestro verdadero Yo jamás está lejos de Dios, porque Dios está en nosotros como nosotros estamos en Él. Os preguntaréis: «Pero si todos somos de la misma naturaleza que Él, ¿por qué nos sentimos diferentes del Creador?» Porque al descender hasta la materia, hemos dejado que demasiados elementos opacos y oscuros se interpongan entre nuestra chispa divina y nuestra conciencia ordinaria. Nuestra tarea principal consiste en hacer desaparecer todos estos elementos oscuros, y éste es el verdadero sentido de la purificación." Omraam Mikhael Aivanhov
9) Pensamiento seleccionado: jueves 3 de mayo de 2007
"A
través de su Yo superior todo ser humano es una divinidad, y vive en
una región muy elevada dónde no existen enfermedades, ni sufrimientos,
ni limitaciones, ni oscuridad. Pero esta vida que vive en plenitud en
lo alto, todavía no la puede sentir ni manifestar, porque la naturaleza
inferior en él no se lo permite. Ésta es obtusa, limitada, mal
adaptada, mal ajustada, exactamente igual que un aparato de radio que
no consigue captar ciertas frecuencias.
Las ondas que la Inteligencia cósmica propaga en las regiones sublimes
son tan rápidas, tan cortas, y la materia con la que estamos formados
es tan densa y tan opaca que no logra vibrar en sintonía con los
mensajes divinos que se deslizan y pasan sin dejar huella. Mientras no
hagamos un trabajo con nosotros mismos para afinar nuestra materia
psíquica, no tendremos idea alguna de lo que somos allá arriba." Omraam Mikhael Aivanhov
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Por el Maestro Aivanhov
De acuerdo con su estructura física, dividimos al género humano en hombres y mujeres, pero esta estructura física no se corresponde siempre con su psiquismo. Hay mujeres que interiormente son hombres: son autoritarias, dominantes, duras, y hay hombres que interiormente son mujeres: frágiles, sensibles, indecisos. Y como la sensación que nos produce un ser es siempre más importante que su forma exterior, ello explica que algunas mujeres se sientan atraídas por otras mujeres, y que algunos hombres se sientan atraídos por otros hombres. Esta tendencia que se extiende cada vez más en nuestra época, proviene de la necesidad psíquica que experimenta cada ser de encontrar en el otro lo que le falta, a fin de conocer la plenitud. Esta necesidad es la que hace que se sienta atraído por aquello en lo que cree poder encontrar su polo complementario." Omraam Mikhael Aivanhov
2) Pensamiento seleccionado: lunes 22 de mayo de 2006
"La simpatía y la antipatía, la atracción y el sentimiento de repulsión son reacciones instintivas completamente normales: se ama o no se ama tal tipo de personas. Cada uno viene al mundo con unas inclinaciones y unos gustos que le impulsan bien en un sentido, bien en otro. En efecto, pero si el Creador también ha dado al hombre facultades para razonar y discernir, es para que las utilice no dejándose arrastrar ciegamente por sus impulsos instintivos, porque las simpatías y las antipatías, las atracciones y repulsiones jamás son criterios seguros. Así pues, cada uno debe estudiar detenidamente si, siguiendo sus propios gustos, favorece u obstaculiza su evolución espiritual. Tampoco se trata de ir contra todas sus tendencias naturales, porque las hay que son muy buenas. eso es pues lo que debéis estudiar, con el fin de fomentar unas y orientar en un sentido diferente otras cuando comprendáis que pueden llevaros hasta situaciones demasiado complicadas." Omraam Mikhael Aivanhov
3) Pensamiento seleccionado: sábado 12 de mayo de 2001
"Habréis observado a veces en la calle, cómo un fumador, que no tiene cerillas ni encendedor, se acerca a otro que pasa con el cigarrillo encendido para pedirle fuego: ponen entonces sus cigarrillos el uno contra el otro, y el primero, satisfecho, se va dando las gracias... ¿Sabéis también, por qué los hombres y las mujeres sienten el impulso de abrazarse? Para encenderse los unos con el fuego de los otros. Acercan sus labios como los fumadores acercan sus cigarrillos para darse fuego. Algunas veces el fuego prende, y otras no. Y cuando el fuego prende sucede que, no sólo les consume con todo lo que poseen interiormente, sino que produce también estragos en los alrededores. Amarse, es tomar y dar fuego, pero este gesto requiere mucha prudencia y un gran saber." Omraam Mikhael Aivanhov 4) Pensamiento seleccionado: lunes 6 de mayo de 2002
"Cuando
dos personas se encuentran, el juicio que se hace una de la otra se
inspira generalmente por la atracción o repulsión que experimentan.
Otros dirán: la simpatía o la antipatía, pero poco importa. Lo que es
seguro, es que no es el razonamiento el que primero impera. Sienten
simpatía mutua, e inmediatamente, sin reflexionar mucho, establecen
lazos. El razonamiento viene después, cuando la relación ya no
funciona, cuando constatan de que se han equivocado, cuando están
decepcionados, pero entonces ya es un poco tarde, y ¡cuántas
dificultades para reparar los daños!
Lo mismo sucede con la antipatía: alguien no os gusta y huís de él, u
os encarnizáis contra él. Después, un día, por casualidad, descubrís
que esa persona que encontrabais antipática, posee cualidades de
honestidad, de seriedad, de valentía que le faltaban a aquél que os
caía tan simpático, y que por no haberlo reconocido a tiempo dejasteis
pasar relaciones que hubieran podido aportaros mucho. Así pues, prestad
atención, no os fiéis demasiado de vuestros sentimientos de simpatía o
de antipatía. Desde el principio, el razonamiento debe también opinar. " Omraam Mikhael Aivanhov
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